Hoy es uno de esos días en donde la melancolía me invade. Hace tiempo no sentía ese vacío presente.

No entiendo tu ausencia y cuando la entiendo me da tristeza, me golpea día a día tu inaccesibilidad como si pudiera controlarla y cuando me doy cuenta que es incontrolable me causa melancolía el hecho de saber que nunca podrás cambiar…

Me encuentro tratando de controlar mi tiempo, mis actividades, mis días se vuelven poco accesibles a los demás y hago una pequeña introspección y me veo tratando de olvidar y de ocultar lo inocultable.

Ocultar que no te extraño, que no me duele saber que hace casi un año tu ya no estabas más, que me engañé en esas 9 horas con 70 minutos que logré pasar contigo en un año completo. Poco, muy poco tiempo, porque si sumo todas las horas que tiene un año esto no logra siquiera verse entre tantos millones de horas que tu y yo pudimos estar juntos, y no estuvimos, en esos millones de horas que cada quien paso con su propia vida, una vida que es tan parecida y tan distante para ambos.

Me esta costando separarme de mi codependencia a ti, me esta costando olvidar algo que jamás existió y todavía hay días que sueño que me abrazas como si de verdad sintiéramos lo que yo intuí era amor…

Amor que no existió… Amor que me congela la piel, que me provoca ansiedad y destellos de depresión, amor que me hace doblar el cuerpo de dolor en la penumbra, en mi soledad, en mi desesperación, en mi angustia de sentir el síndrome de abstinencia a ti…

A ti que no te importo si me “enamoraba o no,” sí bautizaba mi codependencia como “amor”.

 

LAURA GRISELLE JIMÉNEZ

 

Nota: De los textos no salidos a la luz en el año 2008, el título habla por sí sólo, como siempre un gusto compartirlo con ustedes que me encuentran o tratan de encontrar “Tantas Preguntas sin Respuestas”.

LAURA GRISELLE JIMÉNEZ

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