Eres humo ante mis ojos,

Fuego para mis manos,

El infierno para mi alma…

Tu fulminante presencia me llama

Y me disfrazo de confusión.

Giro y giro en un sueño de opio

Gritando mi desesperación…

¡Grito! Pero nadie escucha

Que me duele este viejo amor…

Me envuelvo en su humo

Abrazándome a la nada

Y me quemo entre las llamas

De la resignación;

Porque no podré más verte

Me lo grita la razón

Y quisiera prohibir lo prohibido

Como que puedo volar sobre el pecado

Y aunque volviste aparecer, te esfumas

Como el humo ante mis ojos

Y desapareces de mis manos

Dejando fuego, fuego, en este pobre corazón…

LAURA  GRISELLE JIMÉNEZ